La gestación es la etapa más silenciosa de la producción porcina, pero también una de las más críticas. Los errores nutricionales cometidos durante los 114 días de gestación no siempre se manifiestan de inmediato — aparecen en el parto, en la sala de lactancia y en el peso al destete.
Error 1: Sobrealimentar a la cerda en gestación temprana
La sobrealimentación energética entre los días 1 y 30 de gestación aumenta la mortalidad embrionaria. En la primera semana post-cubrición, el útero aún no tiene capacidad de sostener embriones adicionales, y el exceso de insulina derivado de una alta ingesta energética puede interferir con la implantación.
La recomendación es restringir el consumo a 2,0-2,2 kg/día durante los primeros 30 días, usando un alimento de gestación con densidad calórica moderada (2.950-3.050 kcal EM/kg). Incrementar gradualmente desde el día 90 hasta el parto, cuando la demanda de los fetos en crecimiento acelerado requiere mayor aporte.
Error 2: Déficit de ácido fólico y colina en el primer tercio
El ácido fólico es esencial para la división celular del embrión en desarrollo. Su deficiencia durante los primeros 30 días aumenta la proporción de embriones inviables y reduce el tamaño de camada. La colina, por su parte, interviene en el metabolismo hepático de la cerda y en el desarrollo del sistema nervioso fetal.
Un balanceado de gestación correctamente formulado debe aportar no menos de 1,5 mg/kg de ácido fólico y niveles de colina protegida para garantizar su absorción efectiva en el intestino.
Error 3: Ignorar la condición corporal al parto
La condición corporal (CC) de la cerda al parto debe estar entre 3,0 y 3,5 en una escala de 1 a 5. Una cerda delgada (CC menor a 2,5) no tendrá reservas suficientes para sostener la producción de leche en los primeros 10 días de lactancia, cuando el consumo voluntario de alimento aún no alcanzó su máximo. Una cerda gorda (CC mayor a 3,8) tendrá menor apetito en lactancia, producirá menos leche y tardará más en volver al celo.
Controlar la CC mensualmente durante la gestación y ajustar el consumo de alimento en función de la evaluación individual o por grupo es una práctica básica que muchos productores omiten — con consecuencias directas sobre el peso al destete y el intervalo destete-cubrición.
Error 4: No ajustar el calcio y el fósforo disponible
El calcio y el fósforo disponible son determinantes para la mineralización del esqueleto de los lechones y la calidad ósea de la cerda. Deficiencias crónicas en gestación se manifiestan como paresia puerperal (fiebre de leche), fracturas en el postparto y alta incidencia de cerdas apoyadas.
El ratio calcio:fósforo disponible debe mantenerse entre 1,2:1 y 1,5:1 durante toda la gestación. Los balanceados SUIMAX para cerda gestante formulados por TARPI incluyen fuentes de fósforo de alta disponibilidad y calcio de lenta solubilidad para cubrir los requerimientos de la cerda durante toda la gestación, no solo en los días previos al parto.
La importancia de la trazabilidad nutricional en la granja
Cada camada es el resultado de 114 días de nutrición invisible. Llevar registros de consumo por lote, condición corporal por grupo y resultados de parto (n.º lechones nacidos vivos, peso promedio al nacimiento, mortalidad predestete) permite identificar patrones y ajustar la nutrición antes de que los errores se repitan. El equipo técnico de TARPI acompaña al productor en este proceso con herramientas digitales y asesoría especializada en nutrición porcina.

